REFLEXIÓN  

es ANTAKARANA

 

Algunas consideraciones del Maestro DK sobre la Meditación

1. El objetivo es desarrollar el hábito de la meditación durante todo el día y vivir en la conciencia superior, hasta que se haga tan estable, que el deseo de la mente inferior y los elementales físicos se atrofien y desnutran por falta de sustento; hasta que la triple naturaleza inferior llegue a ser simplemente el medio por el cual el Ego se pone en contacto con el mundo, a fin de ayudar a la raza.

2. La principal función de la meditación es llevar al instrumento inferior a tal condición de receptividad y respuesta vibratoria que el Ego o Ángel solar pueda utilizarlo y producir resultados específicos.

3. Uno de los objetivos de la meditación diaria es permitir que el cerebro y la mente vibren al unísono con el alma, a medida que ella procura "en profunda meditación" comunicarse con su reflejo ( la personalidad)

4. La mayoría de los aspirantes tienden a ocuparse de sus deficiencias en el trabajo de la meditación y de su incapacidad de ejercer control sobre la mente; en cambio ambos aspectos de su esfuerzo podrían mejorar si se preocuparan del gran trabajo absorbente de construir formas mentales.

5. Muchas formas así construídas por el aspirante en su trabajo de meditación, se pierden y fracasan en su objetivo, por el estado caótico y vertiginoso del cuerpo emocional del aspirante. De esta manera las buenas intenciones no llegan a nada.

6. Casi todos los que practican la meditación, son conscientes de su efecto en el sistema nervioso; algunas veces asume la forma de insomnio, excitación, energía acumulada y desasosiego, que no permiten el relajamiento; de irritabilidad, que quizás no se había sentido antes de practicar la meditación; de reacciones nerviosas como la contracción de los miembros superiores o inferiores, de los dedos y de los ojos , depresión y disminución de la vitalidad, y distintas maneras personales de expresar nerviosidad y tensión, las cuales difieren según la naturaleza y el temperamento de cada uno. Tal nerviosidad puede ser grave o simple, pero quiero señalar que es completamente innecesaria, siempre que el estudiante se atenga a las reglas del sentido común, estudie inteligentemente su temperamento, no siga ciegamente las fórmulas y métodos, sino que insista en conocer la razón de la acción recomendada.

7. Cuando el hombre medita trata de realizar dos cosas:

a. La construcción de ideas, al hacer descender a los niveles concretos del plano mental las ideas abstractas y las intuiciones. Esto es lo que se puede llamar meditación con simiente.

b. El alineamiento del ego y la creación de un vacío entre el cerebro físico y el ego, que da por resultado la afluencia divina, la consiguiente destrucción de la formas y la subsiguiente liberación. Esto se puede llamar: meditación sin simiente.

8. La meditación puede implicar peligro y no ser útil para el hombre que se inicia en ella sin la base de un buen carácter y de una vida pura.
La meditación es peligrosa donde existen móviles erróneos, tales como el deseo de progreso personal y poderes espirituales, porque bajo estas condiciones sólo produce fortalecimiento de las sombras en el valle de la ilusión, y desarrolla en toda su plenitud la serpiente del orgullo que acecha en el valle del deseo egoísta. La meditación es peligrosa cuando no existe el deseo de servir.

9. Cuando la raza desarrolle los poderes dinámicos y los atributos mentales (poderes que son el resultado de la meditación correctamente practicada), sólo entonces se podrán aplicar las leyes de la vibración en forma objetiva. No crean que únicamente el devoto religioso o místico, y el individuo imbuido de lo que se llama enseñanza superior, son el exponente de los poderes alcanzados por la meditación. Todos los grandes capitalistas y los destacados dirigentes financieros de grandes empresas, son exponentes de poderes similares, constituyen personificaciones de estricta adherencia a una línea de pensamiento, y su evolución es equivalente a la de los místicos y ocultistas. Trato de remarcar enfáticamente lo siguiente... La máxima atención concentrada sobre los asuntos inmediatos, hace que sean lo que son; en algunos aspectos logran mayores resultados que muchos estudiantes de meditación. Lo que deben hacer es trasmutar el móvil de su trabajo, y al hacerlo realizarán mucho más que cualquier estudiante.

10. La Ciencia de la Meditación. Actualmente se la asocia en la mente de los hombres con los asuntos religiosos, pero aquí se refiere únicamente al terna aludido. Esta ciencia puede ser aplicada a todos los procesos de la vida. En realidad es una rama subsidiaria, preparatoria para la Ciencia del Antakarana, y constituye la verdadera ciencia de la construcción consciente o esotérica del puente. Por este medio se facilita el proceso de construcción, especialmente en las primeras etapas. Es una de las principales formas de actuar espiritualmente. De los muchos caminos que llevan a Dios, es el que relaciona a la mente individual eventualmente con la mente superior y luego con la Mente Universal. Tales son las principales técnicas de la construcción que a su debido tiempo predominarán sobre los nuevos métodos educativos de las escuelas primarias y secundarias y están principalmente destinadas a:

a. Producir sensibilidad a las impresiones superiores.
b. Construir la primera mitad del antakarana, entre la personalidad y el alma.
c. Lograr con el tiempo la continuidad de conciencia. La meditación es esencialmente la ciencia de la luz porque trabaja dentro de la sustancia de la luz.

Adaptación libre de una idea originalmente publicada en Revista Uno Mismo, Nro. 70, Editorial Agedit, Buenos Aires.

DEMASIADO JOVEN
para meditar

DEMASIADO TURBULENTO
para meditar

DEMASIADO IMPETUOSO
para meditar

DEMASIADO ENAMORADO
para meditar

DEMASIADO OCUPADO
para meditar

DEMASIADO FATIGADO
para meditar

DEMASIADO PREOCUPADO
para meditar

DEMASIADO VIEJO
para meditar

!DEMASIADO TARDE!
para meditar

Meditación

Aart Jurriaanse

Como el hombre es incompleto en sí mismo, formando sólo un pequeño fragmento de un todo mayor, siempre surge en su interior un impulso consciente o inconsciente que busca una unión y coordinación más íntima con ese todo mayor, pero que todavía sólo adopta una forma vaga e indefinida. Esta atracción es la fuerza impulsora que lo incita a buscar el centro de su ser, y que lo conduce adelante por el Sendero de Retorno hacia el Todo-Ser. Es el Hijo Pródigo que es inspirado con ese impulso irresistible de regresar a la casa del Padre; pero este Sendero es largo y arduo, y los muchos obstáculos sólo serán vencidos con gran esfuerzo y después de una valiente y persistente lucha a cada paso del camino.
La manera más segura de superar estos obstáculos subjetivos es por medio de la meditación.

Esta práctica también es conocida como la Ciencia de Construir Puentes – los puentes entre varios estados de conciencia. Su objetivo es producir sensibilidad a la impresión de las Fuentes superiores, y para este propósito debe primero asegurarse la construcción del Puente de Luz (‘el antahkarana’) entre la personalidad y el Alma, seguido después por el que también une con la Mente Superior y la Intuición de la Tríada.
En realidad, la meditación es la base de todo crecimiento espiritual. A fuerza de ciertas técnicas y de arduos y persistentes esfuerzos de concentración invocativos, el aspirante aprende a ser consciente de su verdadero Ser interior. Aprende conscientemente a interpretar los deseos evocados por el Alma, y a realizar sus planes según su comprensión en varias etapas de realización. Técnicamente esto significa llevar el instrumento inferior a un estado de receptividad y de respuesta vibratoria en correspondencia con la del Alma. Por consiguiente saldrá una vibración de la mente y cerebro del hombre para encontrarse con una vibración recíproca que emana del Alma. Cuando estas vibraciones se hayan alineado con éxito y se hayan sincronizado, se efectuará una interacción rítmica y un flujo de energía, y entonces puede tener lugar una impresión clara de ideas de los niveles egoicos.
Este contacto de la mente y el cerebro con el alma puede lograrse mediante técnicas convenientes de meditación, pero también puede provocarse viviendo una vida de reflexión mental interna, disciplinando la naturaleza inferior, expresando buena voluntad y olvido de uno mismo, y prestando un servicio desinteresado a los demás. Cuando se ha establecido la alineación permanente entre el alma y su instrumento, puede elevarse la meditación a un nivel superior y entonces sirve para construir el ‘puente de luz’ que conecta la personalidad con la Tríada Espiritual, permitiendo así que aflore la intuición.
Frecuentemente el único objetivo del aspirante es sólo efectuar contacto con su Maestro, siendo poco consciente de que su primer y más importante guía es su propia alma, y que el Maestro sólo puede contactarse a través de la mediación del alma.
Los pasos que debe seguir el aspirante a meditador son en primer lugar practicar ciertas disciplinas físicas y purificar su sistema. El segundo paso será obtener un razonable control sobre las emociones, y en tercer lugar debe llevar a cabo alguna medida de control sobre los caballos salvajes de la mente.

Para los propósitos de este artículo sólo se considerarán los principios generales que afectan a la meditación, sin prestar atención a los varios sistemas y técnicas que podrían seguirse. La meditación es algo personal, y el método y los detalles variarán en cada individuo, dependiendo de los rayos del alma y personalidad del discípulo, de su grado de evolución espiritual, de su condición y demandas kármicas, así como de las necesidades de su entorno, del grupo con el que está asociado, y de la contribución que él puede hacer para mejorar las relaciones humanas y las condiciones del mundo en general. En otras palabras, dependerá del servicio que el alma ha planeado para esta encarnación en particular.
Afortunado es el hombre que tiene un instructor sabio y experimentado que pueda guiarlo, y que sea capaz de prescribir y adaptar las diferentes técnicas a los requisitos particulares del aspirante.

En general, sin embargo, los aspirantes tienen que empezar sin ninguna guía fiable, y es aconsejable para ellos adherirse a prácticas normales que posean elementos de seguridad y universalidad.

Los estudiantes que han incorporado la meditación como una parte regular de su rutina diaria deben aprovecharse del aumento de oportunidades de contacto que están disponibles durante los periodos de la Luna llena. Durante estos periodos que se repiten mensualmente es como si una puerta que normalmente está cerrada se abriera. A través de esta puerta abierta se tiene acceso a energías que de otra manera no están disponibles, y de esta manera aumenta la posibilidad de acercamiento a los Maestros. Este periodo de actividad estimulada abarca aproximadamente cinco días – dos días antes de la Luna llena, el momento álgido de las fuerzas en el día de la Luna llena, y los dos días posteriores de escasa actividad.
Cuando después de la debida consideración de todos los hechos a su disposición, el hombre decide hollar el Sendero de la Luz, intentando liberar de sus cadenas la vida interior del alma, y dispersar las brumas y velos que lo han mantenido oculto, debe aplicar sus esfuerzos principalmente en tres direcciones:
(a) Por medio del estudio que debería adquirir en relación con el conocimiento y comprensión de la constitución del hombre, y de la Sabiduría Eterna en general, cuando sus circunstancias se lo permitan.
(b) Su vida subjetiva debe expandirse tanto como sea posible por medio de la meditación esotérica, aplicándola lo mejor que pueda. Sin embargo, debe ser llevada a cabo con la total realización de que se está ‘jugando con fuego’ – el fuego de la mente y el espíritu, que pueden literalmente quemar y dañar gravemente el cuerpo mental si hay una indebida estimulación y se permite que se desarrolle fuera de control. El secreto es mantener el equilibrio llevando a cabo todos los pasos con discriminación.
(c) Si se produce algún desarrollo subjetivo, debe permitir que se exprese objetivamente en algún campo de servicio a sus semejantes. Sin esta salida de escape el desarrollo obtenido será ocultado por las energías generadas. Siempre que él sirva lo mejor que pueda, y esté inspirado por motivos altruistas, entonces la naturaleza de expresión de tal servicio es inmaterial, y variará según el individuo, los rayos bajo los que está funcionando y que determinan su carácter, además de las circunstancias medioambientales.
El estudiante que emprende la meditación sin la guía de un instructor bien cualificado debe ser advertido de que puede encontrarse con varios peligros de los que debería resguardarse. Si tales virtudes como la aspiración, la concentración y la perseverancia son utilizadas indiscriminadamente y sin la debida consideración de la etapa evolutiva alcanzada, entonces el aspirante se está buscando problemas, porque puede rápidamente llevarle a una perturbación del equilibrio y coordinación de la personalidad. Es muy importante por consiguiente que el estudiante mantenga un enfoque sobrio y razonable, junto con un sensato sentido de proporción. La meditación es particularmente peligrosa para el hombre cuyo carácter todavía sigue estando sin purificar, porque las energías liberadas podrían ejercer una influencia estimulante sobre sus defectos.
Si la técnica de meditación que se sigue produce fatiga mental, entonces no persista con ella y pruebe una propuesta diferente. El procedimiento correcto debe llevar gradualmente a la coordinación y alineación de los vehículos físico, emocional y mental con el alma, y a un posterior desarrollo simétrico que hará que el hombre sea de verdadera utilidad al Maestro para servir a la humanidad.
Los aspirantes están por lo general enfocados en sus cuerpos emocionales, y como este cuerpo es muy difícil de mantener bajo control, desempeña un papel dominante en la meditación. Siempre debe tenerse presente que antes de que el espíritu pueda funcionar por medio de las formas inferiores, deben eliminarse todas las vibraciones de deseo y las inclinaciones egoístas deben transmutarse en aspiración espiritual. Para el hombre corriente esto significará años de sostenido y minucioso esfuerzo. Sin embargo, sin esta dedicación y sacrificio muy poco podrá lograrse.
Un número relativamente grande de aspirantes normalmente se unen a grupos de estudios esotéricos con gran entusiasmo, pero generalmente este número mengua rápidamente, porque sólo algunos tiene la perseverancia para continuar cuando las usuales dificultades y desilusiones empiezan a aparecer.
El cuerpo emocional sólo puede controlarse eficazmente desde el plano mental, y es sólo cuando se ha alcanzado este plano a través de la meditación y la intensidad de propósito y voluntad, que el plano emocional se vuelve calmado y receptivo. Para asegurar el logro de una condición bien equilibrada el estudiante siempre debe esforzarse por mantener un control consciente, incluso durante los momentos de la más alta vibración y contacto.
La meditación es el poder mental que ‘mantiene a la mente firme en la luz’ del alma, y en esa luz ser consciente de los elementos particulares del Plan, y de la ‘nube de las cosas cognoscibles’ de donde pueden obtenerse las ideas para fertilizar el campo del vivir humano. El discípulo debe aprender a aprovecharse de la meditación para conseguir independencia espiritual; debe aprender a efectuar sus propios contactos superiores, y así obtener inspiración personal para el trabajo y el servicio para el que ha asumido su responsabilidad. La meditación ayuda a purificar la mente y a transformar el deseo material y emocional en voluntad espiritual, y así disipar el espejismo y la ilusión. Es el primer instrumento creativo puesto a disposición del hombre; es el factor principal por medio del cual la mente individual puede fundirse y armonizarse conscientemente con la Mente Divina a la que pertenece. Alinea el instinto, el intelecto y la intuición, y se convierte en el agente de invocación y evocación. Cuando la meditación se introduce en el ritmo ordenado del diario vivir, gradualmente se irá desarrollando una existencia meditativa y una vida de servicio a la humanidad; poco a poco el hombre inferior indudablemente será ocultado y controlado por las energías del hombre espiritual.
El entrenamiento subjetivo y el desarrollo espiritual no pueden comprarse. Todo el dinero del mundo resultará inútil e incluso puede ser un obstáculo añadido para el hombre que aspira a la expansión espiritual. No, tal progreso sólo puede lograrse mediante un despertar interno, un impulso que satisfaga alguna indescriptible hambre del alma, y un posterior esfuerzo persistente para el cumplimiento de ese objetivo indefinido utilizando todas las cualidades y poderes internos de que dispone el aspirante.
Como principio general se advierte por consiguiente a los estudiantes que tengan cuidado en afiliarse a supuestas escuelas esotéricas o cursos de meditación (no importa el nombre atractivo con el que se anuncian) cuando para matricularse y ser socio se requiere una cuota especial. De ser posible deben evitarse tales instituciones que dan muestras de sus motivaciones comerciales, a pesar de que pueden utilizar argumentos creíbles para justificar cualquier propuesta mercantil. Los estudiantes que están de verdad interesados en el campo del esoterismo siempre encontrarán escuelas que estarán deseosas de proporcionar toda la información gratuitamente. Aquellos que tienen la iniciativa para el auto-estudio, individualmente o en grupos, podrán avanzar un largo camino por medio del conocimiento que estos días puede adquirirse fácilmente de varios libros apropiados y otra literatura.
Se acerca rápidamente el momento, sin embargo, cuando se establecerán escuelas bajo cualificada supervisión en diferentes partes del mundo para el cuidadoso entrenamiento de alumnos capacitados. Estas escuelas serán apoyadas mediante contribuciones voluntarias, y el acceso a ellas será gratuito. Habrá escuelas preparatorias así como escuelas de entrenamiento más avanzado. Estos cursos de instrucción se basarán principalmente en la meditación para desarrollar la intuición y adquirir la sensibilidad necesaria a la impresión. También se proporcionarán oportunidades especiales para preparar a cada estudiante para el servicio del mundo en su muchas facetas.
 

Acercamiento a la Meditación

Uno de los primeros efectos de la práctica de la meditación es comúnmente una creciente eficiencia en la vida diaria, sea en el hogar, en el trabajo o en cualquier campo de la actividad humana. Emplear la mente en los asuntos del vivir es en sí, un ejercicio de concentración y produce notables resultados. Alcance o no el hombre la iluminación final, mediante la práctica de la concentración y la meditación, habrá adquirido mucho y enriquecido grandemente su vida, aumentado mayormente su utilidad y poder y ampliado su esfera de influencia.

Qué es la Meditación ?
Nada más y nada menos que mantener la concentración sobre un objeto, imagen, idea o pensamiento.

Concentración es el poder de enfocar la conciencia sobre un tema dado y mantenerla allí todo el tiempo deseado; es el método de percibir con exactitud y el poder de visualizar correctamente; cualidad que permite al pensador percibir y conocer el campo de percepción. Otra palabra para la concentración es atención, es decir, atención enfocada en una sola dirección.

Por consiguiente, el objetivo de nuestros esfuerzos consiste en entrenar la mente para que sea nuestro servidor, no nuestro amo, y cultivar el poder de concentración, preparatorio para la práctica de la verdadera meditación.

La práctica regular y constante de la concentración diaria, gradualmente supera la dificultad a ejercer control y puede traer los siguientes resultados:

1. Reorganizar la mente.
2. Polarizar al individuo en el vehículo mental en vez del emocional.
3. Apartar la atención de las percepciones sensorias, aprendiendo a centrarse en el cerebro. La mayoría de las personas, igual que los animales, utilizan el plexo solar.
4. Desarrollar la facultad de concentrarse instantáneamente, como preliminar de la meditación.
5. Permitir el enfoque de la atención indesviablemente sobre cualquier pensamiento simiente elegido.

Se define la concentración como el mantenimiento de la conciencia perceptora en cierta zona, y la meditación como el mantenimiento prolongado de la conciencia perceptora también en cierta región. Ello implica simplemente una diferencia en el factor tiempo y parecería que ambas etapas fueran la adquisición del control. Mediante la práctica de la concentración el estudiante deberá lograr el suficiente control a fin de no tener que reunir continuamente sus pensamientos dispersos. Por lo tanto, la concentración prolongada ofrece oportunidad a la mente para actuar sobre cualquier objeto, dentro del círculo infranqueable de la zona elegida. La elección de una palabra o de una frase como tema de meditación, establece este "círculo infranqueable", y si la meditación se practica en forma correcta, la mente nunca se aparta del tema elegido, se mantiene enfocada y continuamente activa, durante todo el período de meditación. Además, no debe permitirse a la mente hacer lo que le plazca con el tema o pensamiento simiente. Durante la concentración, el que medita debe estar en todo momento consciente de que utiliza su mente.

El pensamiento simiente se elige con un propósito, sea por su efecto sobre quien medita, o por el servicio dedicado a otra persona, o en relación con alguna obra espiritual, o en alguna fase de la búsqueda de la sabiduría. Si el proceso tiene éxito, produce en quien medita poca o ninguna reacción, sea ésta placentera o no. Si se trascienden las reacciones emocionales, la mente, por propio derecho, puede actuar libremente. El resultado es una claridad mental nunca lograda anteriormente, porque la actividad común de la mente está siempre asociada a algún deseo, o es afectada por éste.

En la meditación tratamos de recibir impresiones del Dios interno, el yo superior, directamente en el cerebro físico, por mediación de la mente. En la contemplación se entra en un estado aún más elevado y tratamos de recibir en el cerebro físico lo que el alma misma percibe, cuando mira externamente hacia esos nuevos campos de percepción.